Sucede que a veces aun estando solo, como siempre, uno se siente acompañado. Son momentos importantes, porque detrás de las palabras están también los gestos de un grupo de desconocidos que piensan como tú. Es esa sociedad que, sabemos, hace lo mismo que nosotros y una mañana de domingo se levanta, coge una papeleta, la mete en una urna y las cosas empiezan a cambiar.
Otro día alguien se sienta en una plaza, la de Sol, la llaman en mis sueños, y alguien más hace lo mismo, lo que anima al siguiente, y al siguiente, y entonces se ponen a charlar. “¿Tú por qué has venido?”. “No sé, te vi al pasar y me acerqué”. Empiezan a hablar entonces y se dan cuenta de que tienen mucho en común. Coinciden todos en que hay que cambiar las cosas. “¿Pero cómo?”, pregunta uno. Y poco a poco se van uniendo más personas con ideas de cómo hacerlo y la plaza se llena y entonces otros países se sienten identificados con esos que se sentaron en la plaza luminosa del principio y hacen lo mismo. Hablan, comentan, intentan cambiar el mundo como es, que no les gusta mucho. A unos les gustaría poder vivir sin preocupaciones pagando un alquiler lógico y adecuado a su sueldo. Otro desea tener un hijo, pero cómo va a hacerlo, son tantos los gastos. Su chica lo mira con una sonrisa y cierta pena y le dice: “Pues ya nos queda poquito, que yo no soy una niña…”. En Grecia, un hombre desesperado no quiere hablar y desaparece entre llamas, demasiado dolor para una vida.
Los días en los que se pueden empezar a cambiar las cosas huelen de forma diferente y todo lo que te rodea tiene esa nebulosa de los sueños que hace que no percibas con la nitidez habitual las caras ni las formas. Así, desde la mañana tienes la sensación de que algo está pasando porque empiezas a leer y a escuchar lo que tú mismo has pensado y sentido en los últimos meses. Cuando llegues a la urna pensarás en días atrás, en las marchas con tus compañeros, en la cantidad de cosas que están en juego, en la cultura, en la educación de tus hijos, en tu dignidad, en tu indignación, y votarás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario